Un “símbolo armonizador” podría ser conceptualizado como un elemento o representación que se utiliza para unir, equilibrar o reconciliar diferentes aspectos, ideas, grupos o elementos en un sistema o contexto particular. Aquí hay una explicación más detallada:
- Unión y equilibrio: En muchos sistemas, ya sean sociales, culturales, religiosos o incluso simbólicos, existen tensiones y diferencias entre diferentes componentes. Un “símbolo armonizador” podría ser un elemento que se utiliza para unir y equilibrar estas diferencias, promoviendo la armonía y la cohesión.
- Reconciliación: En contextos de conflicto o división, un “símbolo armonizador” podría representar un esfuerzo por reconciliar puntos de vista opuestos o grupos en conflicto. Puede ser un símbolo que simbolice la paz, la comprensión mutua o la convivencia pacífica.
- Conexión: En el contexto de la comunicación y la simbología, un “símbolo armonizador” podría ser un elemento que conecta o relaciona diferentes ideas o conceptos, ayudando a las personas a comprender la relación entre ellos y encontrar un equilibrio.
- Tolerancia y diversidad: En el ámbito de la diversidad cultural y la tolerancia, un “símbolo armonizador” podría representar la idea de respetar y valorar las diferencias culturales, étnicas o religiosas, y promover la armonía entre grupos diversos.
- Armonía interior: A nivel personal, un “símbolo armonizador” podría ser un objeto o una idea que ayuda a alguien a encontrar equilibrio y paz interior, reconciliando conflictos internos o emocionales.
Orientando su círculo negro hacia el norte, sirve para equilibrar las energías entre el sujeto y otros situando el testigo de la persona en concreto en el centro y el de otras personas a armonizar en los pétalos.
También aporta protección grupal y resuelve problemas entre las personas y revitaliza las relaciones de familia o grupo.
Dejar el tiempo necesario para obtener los resultados deseados o por medios de radiestesia.
Orientando su círculo negro hacia el norte

















